El presidente de Argentina, Mauricio Macri, afirmó que determinó junto con las autoridades nacionales y de Buenos Aires que se permita el ingreso de público visitante en los dos partidos entre Boca Juniors y River Plate en la final de la Copa Libertadores, tras años de prohibición por razones de seguridad.
«Lo que vamos a vivir los argentinos en unas semanas es una final histórica. También una oportunidad de demostrar madurez y que estamos cambiando, que se puede jugar en paz», declaró Macri.
El último Superclásico del fútbol argentino con seguidores del visitante en la Bombonera, se celebró en 2013.

