La Federación Colombiana de Fútbol (FCF) rechazó «cualquier manifestación de agresión, asedio o descalificación dirigida contra los jugadores» de la Selección, tras la polémica que se desató el jueves durante la entrega del pabellón nacional.
«La Selección Colombia representa a la nación en toda su diversidad y pluralidad«, señaló la FCF en un comunicado. La entidad puntualizo que los jugadores «encarnan los valores del deporte y el esfuerzo colectivo, llevando consigo la ilusión y el sentimiento de millones de colombianos, al margen de cualquier consideración política o ideológica».
La Federación recordó adenmás que la entrega de la bandera nacional es un acto protocolar «que hace parte de las tradiciones y ceremonias oficiales que históricamente han acompañado a las delegaciones deportivas colombianas en competencias internacionales de carácter mundial y olímpico». Así pues, hizo un llamado a mantener las muestras de apoyo y respaldo de la afición de cara al inicio del Mundial 2026, el próximo 11 de junio.
El pronunciamiento de la FCF se produce un día después del acto oficial, al que no tuvo acceso la prensa y que fue anunciado a última hora, en el que los jugadores de la selección colombiana subieron a una tarima a recibir un sombrero vueltiao de manos del presidente Gustavo Petro, en un acto que generó una oleada de comentarios negativos en redes sociales.
Durante el encuentro, en el que el seleccionador colombiano, Néstor Lorenzo, regaló al mandatario una camiseta del equipo firmada por todos los jugadores, además del balón Trionda, con el que se jugarán todos los partidos del Mundial, varios de los futbolistas lucieron serios e incómodos. En la foto oficial, James se ubicó en la parte posterior. El pabellón, entre tanto, lo cargaron el presidente Petro, el extremo Luis Díaz, el creativo Jorge Carrascal y el volante John Arias.

